En Cuernavaca también nos duele el trompo: Los tacos tan carísimos

Cuernavaca, Mor.— Era 2015. La vida era más sencilla, las tortillas no se rompían tan fácil, y un taco al pastor costaba lo que una moneda olvidada en la guantera. Pero como todo lo bueno en esta vida: se acabó. Hoy, ese mismo taco que te acompañaba en la desvelada, la cruda o la tristeza amorosa… cuesta más del doble. Y no, no trae oro ni viene con aguacate gratis.

En la Ciudad de México —sí, allá donde el smog te acaricia la cara— se hizo un estudio para llorar: en taquerías como Los Cocuyos o Los Güeros de Botulini, el taco al pastor se fue de 10 pesitos a unos sabrosísimos 22 y 23. Un aumento de 120 % y 109 % respectivamente. ¿La inflación acumulada en 10 años? Apenas entre 34 % y 48 %. O sea: ni la inflación pudo alcanzar al trompo.

Pero esto no es cosa solo de chilangos. En Cuernavaca también nos están dando en la tripa: lo que antes era taco de a tostón, hoy ya parece platillo gourmet servido con pinzas. No importa si estás en el centro, en Chipitlán o en Las Palmas… en todas partes el pastor ya no se baja de los 25 pesos. Y si te lo dan con piña, ya te están haciendo un favor.

¿Por qué tan caros? Pues que si el gas, que si la carne, que si la renta del local, que si el papel estraza ya cuesta como si fuera hoja de oro. Total: entre el alza de insumos y el “aquí todos quieren vivir de vender tacos”, lo cierto es que la comida callejera ya no es tan callejera… y mucho menos barata.

Así que la próxima vez que pidas 5 pastorcitos con todo, respira hondo, saca la cartera y recuerda que estás invirtiendo en el futuro… del taquero. Porque si algo nos queda claro en Cuernavaca, es que el trompo gira, pero los precios se disparan.

Y sí: todavía los amamos. Pero ya no con la misma alegría con la que los pedíamos “de a diez”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *